La Nave de aterrizaje Clase Centinela permitía a la Armada Imperial desplegar un contingente de tropas de forma rápida y efectiva. De esta forma, el Imperio podía responder con rapidez ante cualquier insurrección galáctica. Era una nave que se adaptó muy bien ante cualquier desembarco que necesitaban.

Clase Centinela

Inspirada en la Lanzadera Clase Lambda, en la nave de asalto Xg-1 clase Alpha y en la lanzadera de escolta JV-7 clase Delta. El objetivo era una nave que pudiera viajar de forma rápida hasta la superficie planetaria transportando un número importante de Tropas.

  • Tipo: Nave de aterrizaje Clase Centinela de Sistemas de Flota Sienar y Fábricas Espaciales Cygnus.
  • Tripulación: Piloto, copiloto y tres artilleros.
  • Longitud: 20 metros.
  • Velocidad: 70 MGLT, 1000 Km/h en una atmósfera planetaria.

Al igual que la Clase Lambda, la Centinela disponía de un alerón fijo vertical en el casco trasero y dos alas de aterrizaje que se extiende durante las operaciones de vuelo. La bahía de carga podía albergar unas 180 toneladas. Como transporte de Tropas no tenía rival, pudiendo transportar hasta seis escuadrones de Soldados de Asalto, unos 54 soldados. Además de 12 cañones blaster y seis motos velotransporte Aratech 74-Z.

Transporte de Tropas

Muchas de estas contaban con una moto velotransporte de reconocimiento con un sistema de comunicación cifrado. Contaba con varias armas defensivas y ofensivas para apoyar al despliegue. Contaba con lanzamisiles y otras 11 blaster en todas direcciones. Sin embargo, la parte trasera era su punto débil. Para suplir esto contaba con un 25% más de blindaje en esta parte, además de blindaje deflector que la Clase Lambda.

Tras la caída del Imperio, muchas de estas naves fueron utilizadas para el transporte civil.

Frikipolitas, si os ha gustado el post, no os perdáis la próxima entrega del Blog, donde seguiremos pilotando por este gran y maravilloso universo de Star Wars.