Ki-Adi-Mundi era originario del planeta Cerea, en el Círculo Exterior. Era un planeta aislado, pacífico, que rechazaba la tecnología, y nunca se unió a la República. Los cereanos poseían un gran cerebro binario, al igual que dos corazones, y vivían en armonía con el medio. Sin embargo, era un planeta muy rico en recursos, y los cereanos pecaban siempre de ingenuos e inocentes, lo que atraía a bandidos continuamente.

Un caballero jedi prodigioso

Ki-Adi-Mundi era mayor para ser tomado como padawan cuando una misteriosa jedi, conocida como la «mujer oscura» llegó a Cerea atraída por los rumores de un joven poderoso en la Fuerza. El padre del joven Mundi fue reacio a entregarlo, pero aceptó después de un ataque de bandidos que querían llevarse a Mundi y utilizar su poder. Uno de cada veinte cereanos era hombre, por lo que un hijo daba estatus y honor a la familia.

Fue iniciado en el Templo jedi y cogido como padawan por el propio maestro Yoda. Su entrenamiento le convirtió en un jedi poderoso, estimulando aún más sus habilidades precognitivas. Pero seguía teniendo demasiada confianza en sus habilidades y una fuerte tendencia a la introspección.

Protector de Cerea

Fue nombrado Caballero Jedi, pero su carrera acababa de comenzar. Pues llegaron noticias de su mundo, donde un malvado bandido azotaba a su gente. La Orden le permitió volver a desgana, y su maestro le advirtió de la dura prueba que afrontaría al revivir recuerdos pasados. Esperaba enfrentarse a Bin-Garda-Zon, quien había atacado a su padre en el pasado. Sin embargo, este fue depuesto y su líder era ahora una poderosa mujer guerrera.

Mundi perdió el primer enfrentamiento y tuvo que huir. Sin embargo, volvió y consiguió vencerla. Con la lección aprendida, se le permitió quedarse en Cerea como protector de su mundo y consejero del alto consejo en la capital Tecave. Allí permaneció durante 20 años, creyendo que ese era su lugar. Hasta que la Fuerza volvió a requerirle para otra misión.

Cerea atraía la atención del crimen organizado, pues era el principal productor de guilea, una droga blanda. Mundi tenía que lidiar con bandidos y con la diplomacia de la Republica, quienes querían atraer a Cerea hacia el gobierno galáctico.

Las disputas atrajeron a Ephant Mon, agente de Jabba el Hutt. Tras salvar a la rehenes y desmantelar la operación, consiguió pruebas de que la Federación de Comercio estaba adquiriendo armas ilegales de Jabba.

Maestro Mundi

Su actuación llamó la atención del Alto Consejo, sobre todo del Maestro Windu. Fue este quien solicitó a Mundi ingresar en el Alto Consejo, pues un incidente con los yinchorri le había costado la vida al maestro Giiett. A pesar de que muchos consideraban a Qui-Gon Jinn como el mejor candidato, el apoyo de Windu le consiguió el puesto en el Consejo.

Fue requerido para ir a Tatooine para detener a Sharad Hett, un jedi desaparecido y convertido en bandido tusken. Jabba había provocado una guerra entre colonos, y el caos se extendía por las dunas. Finalmente, Hett murió al enfrentarse a Aurra Sing, una discipula oscura cazarrecompensas. Ki-Adi-Mundi salvó al hijo de Hett, A’Sharad, y le prometió que continuaría el entrenamiento. de su hijo.

Mundi había viajado a Mygeeto para comandar el 21º Cuerpo Nova, contra los Separatistas durante las Guerras Clon. Cuando cargaba en un puente al frente de sus tropas, el Canciller Palpatine decretó la Orden 66 y sus propios soldados le ejecutaron sin poder defenderse de todos los disparos.

Frikipolitas, si os ha gustado el post, no os perdáis la próxima entrega del Blog, donde seguiremos pilotando por este gran y maravilloso universo de Star Wars.