Chandrila, a pesar de estar en el Núcleo, ha albergado disidentes y traiciones. La Alianza Rebelde se hizo con el puerto de la ciudad de Salline, y el Imperio fue para eliminar la amenaza rebelde. La pacificación de Salline es la misión que sirve de ejemplo perfecto de la importancia del apoyo a unidades en asaltos con vehiculas blindados.

El Imperio venia de una grave derrota en Ord Torrenze, cuando los rebeldes pudieron vencer a los AT-AT y supuso perdidas de millones de créditos, tres oficiales y cuarenta tropas de asalto.

Asalto con los AT-AT

El coronel Maximilian Veers solicitó dos AT-AT para ofrecer fuego directo y cuatro AT-ST para el apoyo que desplegó el destructor estelar Vizconde. Las fuerzas Imperiales avanzaron sobre la sede del gobierno, donde los rebeldes se habían fortificado.

La misión comenzó con los dos AT-AT situándose uno detrás de otro para el ataque. Martillo 6 en punta y Martillo 8 a unos 200 metros . Y con dos AT-ST acompañando a cada uno para cubrir los flancos. Las Fuerzas Imperiales avanzaron por la amplia avenida central llamada Guildhead. Martillo 6 comenzó a recibir fuerte fuego enemigo a 1 kilómetro de distancia. Cuando hubo superado un edificio, los rebeldes ocultos en su interior lanzaron una batería de misiles contra el AT-AT. Martillo 8 abrió fuego contra esta posición con los cañones situados en la barbilla. La amenaza quedó así totalmente suprimida al volar las plantas superiores del edificio, mientras los AT-ST se ocuparon de los supervivientes.

Unos 400 metros más adelante, ocurrió lo mismo. Sin embargo, los misiles rebeldes impactaron en la cadera del AT-AT agravando un problema de mantenimiento preexistente. Martillo 6 continuó avanzando pero arrastrando la pata trasera izquierda. El coronel Veers ordenó detener a Martillo 6 por seguridad, aunque el problema no era demasiado grave. Una vez detenido barrió toda posición enemiga visible con giros de cabeza en 180º. Martillo 8 le sustituyó en el avance en vanguardia.

Final del combate

Una vez llegado al edificio de gobierno, Martillo 8 abrió una brecha en el muro defensor, que daba entrada al patio interior. El coronel Veers pidió la rendición de las fuerzas rebeldes ante la inminente derrota de los defensores. Las Tropas de Asalto tomaron tierra descendiendo en cables desde los AT-AT. Sin embargo, los rebeldes utilizaron vehículos acuáticos y se alejaron del puerto hacia mar adentro.

Ante la imposibilidad de la persecución, el coronel Veers contactó con el Vizconde para solicitar un escuadrón de cazas TIE para que los persiguieran. Éstos lograron alcanzar a los rebeldes y eliminaron los vehículos de escape acabando con los rebeldes. Dando por terminada la misión de liberar Salline.

Frikipolitas, si os ha gustado el post, no os perdáis la próxima entrega del Blog, donde seguiremos pilotando por este gran y maravilloso universo de Star Wars.