La Batalla de Naboo en el 32 ABY, solo era uno de los pasos más de Darth Sidious en su gran plan de venganza Sith. La gran crisis por las rutas comerciales en la que se había estancado la República en sus últimos años, creó el escenario perfecto para la manipulación del Lord Sith.
Antecedentes: el Frente Nébula y la Batalla de Naboo.
El origen del problema fue la discusión de las tasas aplicables a las rutas comerciales de los sistemas estelares exteriores. La Federación había explotado durante años las zonas de libre comercio de los sistemas del Círculo Exterior, en situación prácticamente de monopolio. Las disputas con los pueblos del Círculo Exterior empujó a la Federación, y con autorización del Senado y el Canciller (aconsejado por el senador Palpatine), a armarse militarmente. Sin embargo, el objetivo era crear un Gran Ejército que revalidaría con cualquier fuerza militar de la Republica.
La Federación de Comercio, lanzados por el Lord Sith en la sombra, bloqueó e invadió Naboo. Los dos embajadores de la República, dos Jedi, evacuaron a la Reina cuando la federación ya había tomado el control del planeta. Sin embargo, y después de que el Senado no hiciera nada por detener la invasión, la Reina Amidala decidió volver a su planeta y reconquistarlo, tras presentar una moción de censura contra el Canciller Valorum. Sorprendentemente, con apoyo de los Gungans, derrotaron a la Federación. Al mismo tiempo, el padawan jedi Obi-Wan Kenobi derrotaba a un lord sith llamado Darth Maul, después de que este matara a su maestro, Qui-Gon Jinn.

El remplazo de Maul: el Conde Dooku
El Conde Dooku era un maestro jedi duro, insatisfecho con la estrecha relación que cada vez se cerraba más entre la Orden Jedi y la República. Era la presa perfecta para Sidious, quien en el 31 ABY, le ofreció respuestas a todos sus interrogantes y convenció fácilmente de que abandonara la Orden, y se convirtiera en su discípulo oscuro como Darth Tyranus. Mucho más útil que el tosco Maul. Dooku era refinado y calculador, y con grandes dotes de diplomacia y negociación que sirvieron a los intereses del Lord Sith. Así, puso toda su herencia familiar a disposición del plan de su nuevo maestro. Para Sidious, comenzó a forjar alianzas a espaldas de la República, aunando a todos los sistemas y empresas descontentas con la situación inestable que vivía el gobierno republicano galáctico. Y sembrando el descontento y desconfianza hacia la República.
La Federación de Comercio y su papel en la Batalla de Naboo sentó las bases de lo que trataban construir, aportando la base económica y militar. Los Geonosianos aportaron a la alianza sus fábricas de armamento y de droides, con Poggle el Menor al frente, crearían el mayor ejército mecanizado de la República. El frente Independentista pronto ganó peso político, y amenazó con la primera gran ruptura de la República desde su formación. La República carecía de un ejército propio, debido a su carácter pacifista y de coordinación política. Por ello era muy dificil que el Senado votara a favor de crear un ejército sin una gran amenaza visible.

La creación de un ejército de la República: el Ejército Clon
Cos todos los fabricantes de armamento y de droides trabajando para los Separatistas, quedaban pocas opciones de donde armar a la República. Por ello, y siendo un plan a largo plazo, Sidious decidió que la República usaría un ejército de clones.
Para ello Tyranus contrató al cazarrecompensas Jango Fett para servir de muestra para la creación de los Soldados Clon, alterados y con crecimiento acelerado. A cambio de una sustanciosa recompensa, Fett pidió también un clon inalterado para él, al que crio como a su hijo, llamado Boba. Para ellos Jango viajó a Cuidad Tipoca, la capital de Kamino. Ya que los kaminianos eran considerados los mejores clonadores de la galaxia.
El administrador Taun We estaba al frente del proyecto, con Ko Sai como líder científico. Alteraron la genética de la muestra de Jango, convirtiendo a los clones en dóciles y obedientes, pero independientes con capacidad libre de toma de decisiones. El duro entrenamiento al que fueron sometidos estaba diseñado por el propio Jango, basándose en su años de experiencia en combate. Todos recibian una instrucción básica, y algunos después de este una especialización concreta por batallones. Eran soldados totalmente leales a la República y sus líderes, aunque la República aún ignoraba su existencia.
Frikipolitas, si os ha gustado el post, no os perdáis la próxima entrega del Blog, donde seguiremos pilotando por este gran y maravilloso universo de Star Wars.
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